La emotiva confesión de un ex albo: “El Monumental fue mi segunda casa”

El ex atacante del Cacique recordó con cariño su paso por Colo Colo en la década de los 90 y señaló las fortalezas de ese equipo

 

Años después de la histórica consagración de Colo Colo en la Copa Libertadores de 1991, el Popular siguió dominando la escena local. De la mano de Gustavo Benítez, el Cacique consiguió un histórico tricampeonato en 1998 y llegó a las semifinales de la Libertadores del año anterior.

En esa exitosa seguidilla de buenos resultados, apareció en Macul un joven delantero con muchos sueños por delante. Se trata de Álvaro Sarabia, ex jugador del Cacique en aquellos años. Formado en la cantera del Monumental, Sarabia debutó con la camiseta de Colo Colo en 1997 y le tocó convivir con muchas figuras históricas del club.

Álvaro Sarabia -el primer de derecha a izquierda- recuerda con cariño su paso por el Cacique (Colo Colo Twitter)

En diálogo con AS, el ex atacante albo tuvo palabras de elogio para lo que fue su experiencia en el Cacique durante la segunda mitad de los años 90. “El Monumental fue mi segunda casa, llegué a los 11 años y me dieron todo, valores, cosas importantes. En ese tiempo los de cadetes éramos los mejores. Viajes a Brasil, Italia, dirigentes a cargo de la series”, señaló el ex Jaguares de Chiapas.

Respecto a su convivencia con figuras de la talla de Marcelo Barticciotto, Marcelo Espina o Ivo Basay, Sarabia reconoce que era un camarín de muchas estrellas: “Eran cosa seria. Buenos para la talla, pero en los entrenamientos se transformaban. Un cabro chico no le iba a quitar el puesto a Basay, te pasaba por encima. Los defensas te cagaban a patadas y no podías decir nada“.

Sin embargo, recuerda que siempre tuvo buena relación con los referentes de ese plantel. “Con los mayores tuve muy buena llegada, se acuerdan de mí y eso me emociona. Aprendí a respetar a los grandes, algo que ahora se perdió. Ahora se espera que a los jugadores destacados les pase algo para homenajearlos. La verdad es que en el fin de mi carrera el ambiente me desilusionó un poco y por eso no quise ser entrenador“, reconoce el ex futbolista con pasos por Palestino y Rangers de Talca.